Mattias Ekstrom, el alma del DTM

Mattias Ekstrom, el alma del DTM

31 enero, 2018 0 Por Toni Cadenas

El veterano piloto sueco no solo deja un gran vacío en la fábrica de Ingolstatd, también lo deja en su miles de fans. Ekstrom un piloto inconformista, ganador, amigo de sus amigos y, como dicen sobre todo en la NBA, franquicia del DTM.

El adiós a Mattias Ekstrom no es un adiós cualquiera. El gran piloto sueco, residente en Austria y vencedor en 2004 y 2007 del DTM, deja al Deutsche Tourenwagen Masters sin su piloto referencia de los últimos años.

Referencia en muchos sentidos. Desde sus propios compañeros, los pilotos. Da igual si la fábrica era Audi, Mercedes o BMW: lo que decía EKI (apodo que nunca le ha gustado), era apoyado por todos. También para los fans: sin ser alemán, para ellos era un más, un autentico ídolo en los circuitos.

Mattias vivía al 110% para y por el DTM, era de los pocos pilotos que dormía en su “motor-home” dentro del circuito, la mayoría de veces junto a su familia, que siempre que podían estaban junto a él.

Se marcha el piloto más respetado de la parrilla. A sus rivales, cada vez que veían los cinco aros de su Audi por el retrovisor, ya les entraba ese nerviosismo de saber que Ekstrom encontraría un lugar por donde adelantarlos.

En una de las muchas carreras que pude vivir junto a mi maestro Carlos Castellá, llegamos a la conclusión de qué era el DTM: son 22 coches (cuando aún había 22) y Ekstrom siempre acaba en el podio.

Sus datos así lo avalan: 195 carreras en el DTM (su debut fue el 6 de mayo de 2001 con un Abt-Audi TT-R), 23 victorias, 77 podios y 20 pole position. Finalizó un total de 173 carreras con un 40% de las mismas en el podio y en 150 de las pruebas finalizó dentro del Top10, o lo que es lo mismo, en un 77%. Sinceramente, una brutalidad.

Conociéndole, seguro que se marcha del DTM con un mal sabor de boca. El subcampeonato de 2017, para un ganador como él, le sabe a poco, y más tal y como estaba la clasificación a falta de dos eventos para el final.

De él habla Arnau Niubó, un veterano ingeniero de Audi Sport en el DTM (no por la edad) que durante 2016 fue ingeniero de pista de Mike Rockenfeller y durante la temporada 2017 del propio Mattias Ekstrom.

Definió cómo es y cómo trabaja el piloto sueco: “Definir a Mattias no es fácil porqué no es solo un piloto rápido, es un piloto extremadamente completo en todas las áreas. Tiene un gran conocimiento técnico del coche, que junto con su gran experiencia, sabe cómo definir la dirección de desarrollo del coche para hacerlo rápido en cualquiera que sea la condición.”

Sobre su manera tan diferente de plantear las carreras, y Arnau dijo: “En carrera destacaría su capacidad de leerla en todo momento y su inteligencia, que le permite extraer el potencial al 100%. Se trata de un piloto con una grandísima profesionalidad y experiencia que hace que trabajar con él como ingeniero sea un auténtico placer”.

Toni Cadenas (vía es.motorsport.com)